Unos cuantos minutos más tarde Enzo besó los labios de su amada y con la yema de sus dedos acarició su abdomen, luego descendió del auto sin decir una sola palabra y luego subió a otro, Emilio ingresó a ocupar el puesto donde se encontraba su jefe.
Todos los autos sobrepasaron al auto donde se encontraba Hanna, yendo a ella en el último puesto, Hanna sostenía en la mano la pistola con fuerza, en su mirada se podía notar que nunca antes había estado tan decidida de hacer algo como ahora lo esta