Enzo se encontraba bastante agitado, deseaba con todas sus fuerzas terminar con lo que había empezado, él con respeto a su experiencia sabía que no podían dejar cabos sueltos, ya que serían graves problemas en el futuro, pero su hermano era una maldita patada en el trasero.
—Ya hemos llegado, te pedí que por favor mantuvieras la distancia, no quiero que pongas en peligro tu vida y la del bebé —habló Enzo en medio de susurros cerca del oído de su esposa.
—Ya me encuentro aquí y de cierta maner