La tensión era bastante fuerte, Dante al observar de quién se trataba la visita de Mía llevó la mano hasta la parte de atrás de su cintura y empuñó la pistola; para peor desgracia Santino tenía su mano en la parte de atrás de su cintura empuñando la pistola que su padre le había dado.
—¿Pero qué mierda está sucediendo aquí? —preguntó Dante con su voz ronca y desafiante.
—Cálmate, no es lo que piensas, él es Santino y solo es un amigo —respondió Mía tratando de calmar los ánimos.
—¿Pero qué es