Santino no se ha podido quedar quieto, camina de un lugar a otro se nota impaciente y no es para menos, desea con todas sus fuerzas ver una vez más a Emma, sabe muy bien que es la esposa de su hermano, pero lo que siente por ella es demasiado fuerte y no lo puede ocultar.
Él se encontraba solo en la sala mientras que Enzo y Hanna descansan un poco, en aquel momento su teléfono sonó, llevó la mirada a la pantalla, se trataba de un número privado, por un instante dudó en contestar, pero terminó