Luego de haber dado un corto paseo a las afueras de unas pocas propiedades que poseía Valentino, Enzo junto con su hijo Santino se encontraban de regreso, la cantidad de hombres que cuidaba de aquellos lugares era bastante numerosa y lo último que quería era poner en riesgo a su hijo.
Al llegar se dieron cuenta que Hanna no se encontraba, los dos la buscaron desesperadamente, pero no la encontraron.
—Ay papá, algo me dice que ella se encuentra en problemas —aseguró Santino bastante preocupado.