Hanna se encontraba en casa disfrutando la compañía de sus hijos, ella no se separaba del teléfono, sabía que en cualquier momento su esposo iba a llamar, darle la noticia de que Adriano ya no existía era algo que deseaba hacer con todas sus fuerzas.
Mientras que ella era paciente esperando aquella llamada, Emilio y los demás hombres celebraban por lo alto aquella victoria, claramente había terminado la guerra y era más que claro que sin Adriano Bennett en el camino, Enzo sería el nuevo dueño