—Entonces, nadie esperaba que tú y Giselle tuvieran sexo. ¡Chloe nunca participó en toda esta serie de eventos!
—Enrique, Chloe no creció con nosotros, pero es nuestra hija biológica. Tiene la sangre de la tuya y la mía, ¡es nuestra estirpe!
—Siempre le echas la culpa de lo malo. ¿Hay algún padre como tú?
Enrique estaba mudo de asombro.
Después de un largo rato, preguntó: —Lo que pasó entre Giselle y yo, ¿fue un accidente? ¿No una intención deliberada de alguien?
—Si crees que tu querido hijo ma