Teresa se rio y dijo: —Aunque el celular esté apagado pueden venir a la puerta. Luna es nuestra hija, por eso no tengo miedo de que me pregunten.
Diciendo eso, Teresa aún apagó su celular.
Por no hablar de lo sorprendidos que estaban los invitados a la fiesta de esta noche, los guardaespaldas de Luna y los criados de la familia Díaz se quedaron boquiabiertos al ver a Luna vestida de mujer.
El mayordomo quería decir algo pero no lo hizo.
Los guardaespaldas también quisieron hablar cuando volviero