—Lucas, te admiro cómo compites abierta y honestamente. —expresó Kevin sinceramente.
Lucas respondió con calma: —Debe haber una razón para perder. Si encuentro la razón de perder y la corrijo, puedo ganar en el futuro. Sin embargo, no me importa ganar o perder, y no quiero convertirme en enemigos en el negocio.
En los negocios no había enemigos eternos, pero tampoco había amigos permanentes.
Lucas conocía mucho este punto.
Luego, cambió de tema: —¿Has verificado si Audrey de Wiltspoon es hija de