Savana
En el momento en que abrí los ojos, lo miré. Él me devolvió la mirada con los ojos muy abiertos, completamente sorprendido.
—¿Quién eres...?— pregunté, con la voz todavía increíblemente débil.
Tal como esperaba, su expresión cambió de inmediato, reflejando pánico. Me sujetó los hombros con fuerza mientras continuaba mirándome fijamente.
—Tú... ¿no me recuerdas, Sava? =—
Su voz sonaba cargada de emoción y sus manos temblaban. No esperaba que reaccionara de aquella manera.
—Soy Bastian. ¿N