Luna Linares estaba preocupada pensando si Ana López había descubierto alguna pista de aquella noche, pero no esperaba que viniera a hablar de esto.
Luna Linares rápidamente ideó un plan, miró la cámara de vigilancia en el techo del café, sabiendo que podrían ser grabadas.
—Yo... No lo sé... Realmente no entiendo qué está pasando... —Luna Linares respondió con una expresión inocente —Conocí al señor Hernández sólo porque una vez, después de mi turno nocturno, me encontré con un hombre borracho q