Después de salir de la comisaría, Lucas se dirigió a la casa de Ana.
Había estado ocupado con un rodaje estos días y no había tenido tiempo de visitar a los pequeños, a quienes extrañaba mucho.
Al llegar a la casa de la familia López, vio a Javier jalando a Ana, alzando su pequeña cara como si estuviera presumiendo algo.
—Mami, estos días que no estuviste, he actuado tan triste. En la escuela, todos los días fruncía el ceño, y tanto los profesores como los compañeros me preguntaban constantement