A Silvia en realidad le costaba hacerlo, ayudar a atrapar al criminal que buscaba acabar con la vida de Ana, pero ante la mirada fija de Lucas, no se atrevió a mostrar ninguna vacilación, temiendo ser sospechosa. Así que siguió las instrucciones de él al pie de la letra.
Ana más o menos también intuía lo que Lucas estaba pensando.
—¿Podría informar a mi madre sobre esto? Su salud es delicada; ¿qué pasa si se asusta con esta noticia?
Lucas dudó por un momento. Si quería ser completamente precavid