Este sentimiento, era incluso más tenso que enfrentar un gran proyecto de varios miles de millones en un día normal. Sin embargo, Lucas tomó una profunda respiración. De cualquier forma, tenía que enfrentar a Teresa.
Después de sentarse un rato en el coche, viendo cómo la luz de la habitación de Ana se encendía y cómo la mujer se acercaba a la ventana para cerrar las cortinas, Lucas finalmente retiró su mirada.
—Volvamos. —el hombre habló suavemente, y sólo entonces el conductor arrancó el coc