Ana estaba allí sentada, sumida en sus propios pensamientos, cuando de repente sintió una mirada hostil posándose en ella.
¿Podría ser que alguien estuviera planeando hacerle daño de nuevo?
Alzó la cabeza cautelosamente y se encontró con la mirada indagatoria y un tanto despectiva de Carolina.
Ana se quedó paralizada por un instante, esta mujer... le resultaba muy familiar...
Después de un rato, Ana recordó quién era la mujer frente a ella, no era más que la misma persona que fue fotografiada