Pero más allá de eso, Lucas no sentía nada más por ella, menos aún el amor que puede surgir entre un hombre y una mujer. Mejor era hablarlo ahora, para que Carolina no creara ilusiones innecesarias, ahorrándole problemas tanto a ella como a los demás.
Con los ojos rojos, Carolina salió de la habitación del hospital. Ante tal situación, incluso pensó en volver a su país. Pero cada vez que pensaba en ese hombre, aquel a quien había querido desde la infancia, reprimía tal impulso.
Sin embargo, po