Javier, al escuchar esto, se quedó atónito.
Debería estar feliz, después de todo, creció en el extranjero desde que era niño, el ambiente allí le era familiar y además su abuela materna y muchos amigos de su infancia estaban allí.
Sin embargo, la cara de Lucas apareció inexplicablemente en su mente. Sin darse cuenta, parecía haberse acostumbrado a su presencia durante estos días.
—Mamá, ¿nos vamos tan pronto?
—Javier, ¿no quieres regresar?
Ana se quedó perpleja y miró a Javier. Pensaba que el pe