Lucas extendió la mano, acarició la cabeza del pequeño y le pidió que no se apresurara.
Un rato después, los resultados médicos de Isabel llegaron, revelando que su salud estaba intacta. Un suspiro colectivo de alivio llenó la sala.
Fue entonces cuando Lucas, más tranquilo, llevó a Javier a donde estaba Hugo. Los tres encontraron un lugar tranquilo para conversar.
—Padre, necesito hablar contigo —comenzó Lucas.
Hugo, al saber que Isabel estaba bien, se sentía culpable por la actitud que había te