—No es nada.
Lucas no habló, simplemente enterró su rostro en el cuello de Ana, deleitándose con su delicado perfume, buscando un momento de serenidad en su interior.
Sin embargo, cuanto más se negaba a hablar, más curiosa se volvía Ana. No pudo evitar preocuparse, ¿habría sucedido algún incidente con Javier?
—Lucas, ¿qué sucedió exactamente? ¿Hubo algún problema con Javier?
Pensar que Javier podría estar en apuros no le dejó a Ana ninguna tranquilidad como para perder tiempo allí con él, así qu