Su mano se extendió, desabrochando con cuidado los botones de la camisa de Lucas, quien sólo sintió unas manos suaves y delicadas moverse sobre su pecho, una sensación que le dejó con la boca seca.
Lucas abrió los ojos de golpe, observando a la persona ante él. Cuando vio a Ana, se sintió desorientado por un momento. La mujer frente a él, con los labios apretados, desabrochaba los botones de su camisa con concentración. Sus ojos eran claros y hermosos, y estaban llenos de su reflejo. Esta sensac