Capítulo 509
En su desesperación, Hugo no tuvo más remedio que enviar a Isabel al extranjero, desapareciendo de su vista, y dejarla a cargo de su familia. Una vez alejada de estas agitaciones externas, la salud de Isabel comenzó a mejorar poco a poco, y unos años más tarde, había vuelto casi a la normalidad. Hugo, aunque profundamente preocupado por su situación, continuó cuidándola y protegiéndola en secreto. Pero temiendo sus posibles rechazos, nunca se atrevió a mostrarse, sólo podía hacer estas cosas en