Lucas habló mientras hacía una reverencia perfecta de caballero. Ana tosió ligeramente, ignorándolo.
—Javier, es hora de dormir.
—Entendido, mamá.
Javier también estaba un poco cansado, subió a la cama, se acostó en el centro de la gran cama, y Ana se encontraba a su lado izquierdo.
Lucas estaba en el otro lado, observando tranquilamente cómo Ana acompañaba a Javier a la cama.
Esta era la primera vez que Javier dormía de esta manera, con su mamá a la izquierda y su papá a la derecha, tal como so