El tono de Lucas era tan frío que Olga temblaba de miedo.
—Yo...yo solo...
—Olga no sabía qué decir, y la mirada de Lucas se tornó aún más fría:
—Parece que no aprendiste la lección la última vez. Entonces, te satisfaré. Supongo que la familia López puede irse a la bancarrota también.
Lucas sacó su teléfono, dispuesto a llamar a David.
Al ver que Lucas iba en serio, Olga se asustó tanto que parecía que su alma se había disipado. Si Pablo supiera que ella había actuado por su cuenta para tratar