¿Un océano abierto, una isla solitaria?
Ana tuvo dificultades para asimilar estas dos palabras por un momento.
¿Cómo podría haber sido llevada a un lugar así?
Ana se levantó de la cama y tambaleándose, corrió hacia la ventana, donde pudo ver el mar que rodeaba la tierra, extendiéndose hasta perderse de vista.
En circunstancias normales, quizás encontraría belleza en ello, pero ahora, solo sentía terror.
—¿Por qué me trajeron a este lugar? ¡Ustedes no tienen derecho a encerrarme aquí! Ana, consci