La mujer estaba pensando, cuando de repente su mano extendida fue abofeteada por Lucas con un fuerte golpe.
—Señorita, por favor, conténgase.
Lucas no mostró ninguna compasión y empujó a la mujer que estaba sobre él, sintiendo un fuerte aroma de perfume que le molestaba, arrugando el ceño.
Esta mujer tenía una apariencia y figura envidiables, nunca había sido tratada así por un hombre antes. Ella no se rindió y trató de hacer algo más, pero vio la frialdad en los ojos de Lucas.
Esa mirada parecí