—¿Quieres un nieto o una nieta? ¿Quién no podría tenerlos? Si Lucas da su consentimiento, hay montones de damas distinguidas y herederas de gran linaje dispuestas a darle hijos de noble sangre. ¿Realmente necesitamos a Ana para eso? —Isabel mostraba claramente su descontento. La imposibilidad de controlar a Ana le hacía imposible sentir alguna simpatía por ella.
Sin embargo, su comentario fue abruptamente interrumpido por Hugo, quien estaba impaciente. Lo que Isabel decía podría ser verdad, pero