—Si tienes alguna duda, puedes preguntarme. No te asignaré tareas difíciles de inmediato —dijo Lucas con tono sereno. Luego, le entregó a ella algunos documentos y libros para que los revisara en casa.
Karla los recibió con alegría.
—Trabajaré duro y no te decepcionaré —aseguró.
Lucas captó esa pizca de alegría en Karla. Aunque ella mostraba cierto escepticismo, no rechazó el trabajo de asistente personal. Si realmente considerara a Ana como una íntima amiga, nunca aceptaría un trabajo así. Luca