Ana, pensando en ello, no pudo evitar sentirse sin palabras. Si ya había alguien más en su vida, ¿por qué fingir ser tan sentimental frente a ella? Con una risa fría, Ana dejó su teléfono a un lado, decidiendo no preocuparse más por él. De todos modos, la vida de Lucas seguramente sería colorida sin ella; no había necesidad de preocuparse por él.
...
Así pasaron los días. Desde aquella llamada, Lucas no se atrevió a contactar más a Ana, temiendo revelar algo que la hiciera sospechar. Se limitaba