Lucas llamó a Hugo, pero nadie respondió del otro lado. O bien, después de unos pocos tonos, la llamada fue cortada.
Inmediatamente, Lucas entendió que esto era una advertencia de Hugo, indicándole que debía ir y disculparse.
Lucas encontró todo esto muy absurdo. Desde el principio hasta el final, los que estaban equivocados eran ellos, la familia Hernández. Pero todos ellos eran iguales, nunca reconocían sus errores y siempre obligaban a los demás a someterse.
Sin embargo, Lucas no quería perde