—Estamos muy bien, mami. Tomé prestado el celular de alguien para llamarte, no puedo hablar mucho. Solo quiero decirte que no te preocupes por nosotros. Cuídate, estaremos bien. Si no podemos vernos pronto, no importa; de todas maneras, nos volveremos a encontrar en el futuro.
Javier también deseaba charlar más con Ana, pero a pesar de su cooperativo comportamiento estos días, estaban bajo estricta vigilancia, como si temieran que pudieran escapar.
Aprovecharon la oportunidad de tener un celular