Tras hablar, Alicia llegó acompañada del médico. Al ver que el estado emocional de Silvia era inestable, el médico rápidamente le administró un sedante.
Poco a poco, Silvia cayó en un sueño profundo. El médico, inicialmente pensando que era porque aún no sentía sus piernas, preguntó y descubrió que no era así, frunciendo el ceño.
—Es crucial que la paciente mantenga un estado emocional estable —dijo el médico—. La cirugía exitosa es solo el primer paso. Aún falta un largo camino de rehabilitació