45. Soy el doctor Edward Maxwell.
El hijo de Christian arranco el auto sin dejar de tener la sonrisa en los labios, sin dejar de ver a la hermosa mujer a su lado y a la cual amaba con todo su corazón
— lo has dicho bien, es mi ex prometida, porque yo no pienso casarme con ella, no hay nada que pueda hacer que yo me ate a Eleonor.
Sin embargo, el cielo soleado improbable de Londres empezó a oscurecerse presagiando las tan normales tormentas; sin embargo, está en especial parecía ser una grande, tan grande que fuertes vientos em