57. La amo
Leticia se sintió que había defraudado a sus padres, se sentó en la pequeña silla del comedor con la cara entre las manos y comenzó a llorar, Arturo estaba entre la espada y la pared, entendía a su madre pero también deseaba apoyar a su pareja, en su caso le había contado a su familia desde el principio, ellos lo aceptaron de inmediato y estaban emocionados, pero ella no lo había querido manejar de esa manera aun cuando él ya la había aconsejado.
—Disculpe, señora Adela se que las cosas no se t