51. En mi defensa
Voy a la habitación de Martha con el celular, necesito desahogarme, abro despacio no quiero asustarla pues ya es tarde y ha de estar dormida, —Martha, amiga—, susurro mientras ella se mueve incomoda, —Por favor amiga presta atención.
—¿Pasa algo?—, preguntó con la voz un poco ronca.
—Me han enviado unas fotos de Michael son bastante alarmantes.
Se incorporó para espabilarse y se sentó a mi lado, —cuéntame ¿Qué ocurre?—, le paso el teléfono y ve una a una las imágenes, se queda impactada son más