Esa tarde, luego de salir del apartamento de Crystal, con Chloe, fue muy incómodo, Ella y yo, no nos dirigimos la palabra en todo el camino, de vez en cuando notaba como me veía de reojo. De pronto, cuando llegamos al edificio y nos bajamos del auto, Chloe me agarra del brazo.
—¿Me puedes decir que te pasa?, ¿acaso he hecho algo malo?, ¿te enojó que fuera hasta la casa de la señorita Crystal a buscarte?
—Pero, ¿qué dices?, ¡claro que no! —Le digo, esquivando sus ojos.
—Entonces, ¿por qu