Hector.
No habíamos dejado de besarnos, sus labios seguían pegados a los mios y no había tenido uso de razón desde que este bese comenzó, no entiendo como podía perdeme así en sus labios.
Muerdo sus labios con ansias, estoy descubriendo que me encanta besarlo y tenerlo cerca de mi, nunca me he sentido así.
-Deberíamos de parar- dije cuando soltó un poco mis labios, sus labios estaban inchados y podía ver una pequeña marca en este donde lo había mordido.
-¿Porque?- hizo un pequeño puchero.
-Porqu