el día comenzaba de manera tranquila, el hombre que respondía al nombre de Ethan Smith se levantaba, era el último día que viviría en ese departamento, para el fin de semana tendría en su poder cuatro millones de yenes.
Ya le había llamado a su hermana para decirle que el pagaría su matrícula, que ya no se preocupara por todo eso, igual pagaría su estancia en los dormitorios la chica se encontraba feliz, y por supuesto que él también.
Miro a su alrededor, no podía darse el lujo de renunciar a