Al salir de la oficina del fiscal, Gerald Connor iba pensando en lo que se vendría, si bien tenía al fiscal de su lado, su hija tenía el poder de la familia Andollini de su lado, sabía que el poder de esa familia era grandísimo, pero no tendría miedo, sabía que sería una batalla dura, pero no desistiría.
En la casa de los Andollini, Anabella y Jean Carlo se encontraban haciendo unas cuantas cosas de la fundación y de las empresas, pero todo era en plan relajado, el hombre se encontraba un poco