Anabella miraba perdida en el comedor, su mente se encontraba en el pasado y en ocasiones en el presente, sabía que las señales siempre habían estado ahí, pero ella no las había visto, en cambio Jean Carlo se estaba comportando a la altura, que en esos días ya no había recibido llamadas de la odiosa de Constanzza Brassi, lo cual era un alivio, esa mujer era un lastre y lo peor que ella había conocido.
Ethan se encontraba en la oficina del fiscal, en la cual muy pronto sería su oficina, el luga