82| Esperanza.
Había sido un viaje divertido a pesar de hacia dónde iban. Alexander y Bastian se bañaron en las frías aguas de un lago y Alexander pudo disfrutar del escultural cuerpo desnudo del vampiro.
Se imaginó qué se sentiría pasar sus manos por su pálido cuerpo, besarlo. Algo que podía agradecer infinitamente Alexander era que los vampiros carecieran de telepatía; definitivamente no querría que el vampiro se diera cuenta de los pensamientos que atravesaban su cabeza, los pensamientos pervertidos que lo