C154-HUELES A ÉL.
C154-HUELES A ÉL.
—¿Conseguiste algo interesante, mi niña?
La voz de Maelor no era fría. Era peor: serena, casi paternal, y por eso mismo glacial. Kendra giró, encontrándose con esos ojos oscuros que siempre le habían parecido protectores... hasta ahora.
—Padre... —tragó saliva, ocultando la mano a sus espaldas—. No es lo que parece.
Maelor entró sin prisa y la puerta se cerró sola tras él.
—¿No? —paseó los dedos sobre el escritorio, evitando deliberadamente el compartimento abierto—. Entonces