~ BIANCA ~
Aprendí que rutina no es falta de emoción.
Rutina es emoción domesticada, puesta para funcionar sin hacer ruido.
Cuando Nico volvió a sus pepinos, llevé a Bella —y, en dos minutos, ya estábamos yendo al auto.
Ocupó asiento trasero como si fuera dueña de territorio. Puso mochila en regazo, miró por ventana y después me estudió por retrovisor.
"Mamá", llamó, en mismo tono de quien pregunta hora.
"¿Hm?"
"¿Cuándo va a nacer mi hermanita?"
Solté aire que era mitad risa, mitad rendición.
"