~ BIANCA ~
Resistió prácticamente la noche entera.
Cada vez que mis manos vagaban un poco más, cada vez que mis labios encontraban la piel expuesta de su cuello, cada vez que presionaba mi cuerpo más firmemente contra el suyo, Nico encontraba alguna forma de retroceder. De crear distancia. De murmurar disculpas sobre necesitar poner más leña en la chimenea o verificar si la puerta estaba bien cerrada.
Pero veía. Veía en la forma en que su respiración fallaba. Cómo sus ojos se oscurecían. Cómo sus manos temblaban levemente cuando me tocaban antes de alejarse.
Me quería tanto como lo quería.
Ya debían pasar de las diez de la mañana cuando Nico se levantó y fue hasta la puerta. La abrió solo una rendija, dejando entrar una ráfaga de aire helado. Cerró rápidamente y se volteó hacia mí.
"Todavía está malo", dijo, su voz ronca de cansancio y algo más. "No da para salirnos andando todavía. La nieve continúa cayendo, el viento todavía está muy fuerte".
Volvió cerca de la chimenea, añadiendo m