~ MAITÊ ~
La puerta del apartamento se abrió con un clic suave. Marco no vaciló: se volteó hacia mí con aquella sonrisa traviesa que conocía tan bien y, antes de que pudiera decir cualquier cosa, ya me tenía en brazos, levantándome del piso en un movimiento fluido y decidido. Entró conmigo en el regazo, cargándome a través de la puerta como si no pesara nada.
Una risa leve y feliz escapó de mis labios, mis brazos encontraron su cuello por pura voluntad del cuerpo, el ramo todavía seguro en una