Mundo de ficçãoIniciar sessão~ MAITÊ ~
El auto negro nos seguía desde hacía al menos tres cuadras, intentando mantener distancia pero fallando miserablemente en ser discreto. Sus maniobras bruscas para seguir nuestro ritmo eran tan obvias que hasta un niño se daría cuenta.
"Ni siquiera se esfuerzan más en disimular" comenté, mirando por el retrovisor lateral mientras Lívia conducía







