Mundo ficciónIniciar sesiónAntonietta y Ellis permanecieron en silencio en el claro, inmersas en sus propios pensamientos, cuando uno de los matones de la familia se acercó, rompiendo el tenso silencio.
— Disculpe, señora. Hay alguien al teléfono que quiere hablar con la señora Amorielle.
— Ya voy. Gracias por avisar —agradeció Antonietta.
El matón miró a Ellis y corrigió su informaci







