Punto de vista de Valen
No dormí.
No fue una decisión. No fue disciplina, ni dolor, ni nada de eso que la gente suele decir cuando cuenta la historia después y la hace parecer intencional.
Solo que cada vez que cerraba los ojos, el vínculo seguía ahí, tirando hacia el sureste, y quedarme quieta se sentía como una traición.
Para cuando el cielo se volvió gris en los bordes, ya había cubierto la mayor parte del territorio del sureste.
Tres campamentos fríos que no eran suyos y dos granjas cuyos o