Más, sin embargo, las pasadas de dolor no se detienen y entre más rato son más fuertes que hasta le provocan retorcerse del dolor y la molestia. Decidió comentárselo a su suegra y está de inmediato le dijo a su esposo que pida al chofer que prepare el auto porque la chica ya está en trabajo de parto.
—Si usted prefiere, mejor me voy sola, mamá. Usted debería de quedarse a la espera de que sus hijos lleguen. —Le propuso Camila, ya que le da pena quitarle el anhelo de ver a sus hijos regresar.
—C