Mundo ficciónIniciar sesiónEl penthouse de Polanco a las ocho de la mañana del dieciséis de octubre tenía la calidad de los sábados que todavía no han comenzado del todo pero que ya tienen una dirección completamente determinada: la luz de octubre entrando por los ventanales con esa calidad más baja del otoño, menos directa que la de julio, con el tipo de color que solo producen los m







