Capítulo 53: Una buena noticia.
Alexis Kontos
Cuando me di cuenta de que se encontraba en asiento trasero dormida, con rastros de lágrimas en su rostro. Mi corazón se llenó de preocupación y cariño.
Con cuidado, abrí la puerta del auto y me deslicé hacia el asiento trasero junto a Tarah. La miré con ternura mientras acariciaba su cabello y su mejilla.
—Tarah, cariño, despierta —le susurré suavemente.
Ella hizo un puchero en su boca, pero apenas si se movió, la volví a llamar de nuevo y esta vez Tarah parpadeó somnolienta ante